Guía rápida de 3 minutos. Dos relojes, una idea clave y seis hábitos para rendir tu capacidad al máximo.
Tu capacidad se mide con dos límites distintos que funcionan al mismo tiempo.
Empieza en el momento en que envías tu primer mensaje, no a medianoche. Exactamente 5 horas después se reinicia y recibes capacidad fresca. Es una ventana que se mueve contigo.
Un tope aparte que se reinicia un día y una hora fijos de tu cuenta. Ese momento no se mueve. Puedes ver ambos relojes y tu consumo en Configuración > Uso, con barras de progreso.
Tu capacidad es solo tuya. En el plan Team cada persona tiene la suya, así que un compañero que trabaja mucho no gasta la tuya. Pero todo lo que uses en Claude (chat, proyectos, escritorio) sale del mismo bolsillo personal.
Claude vuelve a leer toda la conversación cada vez que le envías un mensaje nuevo. El mensaje 5 en un chat corto es barato. El mensaje 50 en un chat gigante es carísimo, porque cada respuesta carga con todo lo anterior, incluyendo cada archivo que adjuntaste.
Piénsalo como una mochila que nunca vacías: cada mensaje nuevo carga todo lo de antes.
Los chats muy largos también bajan la calidad de las respuestas, no solo la capacidad.
Un documento subido a un Proyecto queda guardado, así que preguntar sobre él cuesta mucho menos que volver a subir el mismo archivo en cada chat.
Un solo primer mensaje completo: objetivo, trasfondo, archivos y el formato que quieres, todo junto. Diez mensajitos sueltos en un chat que crece cuestan mucho más que uno bien cargado.
Tema nuevo, chat nuevo. Varios chats cortos en paralelo le ganan a un mega chat sin fin: cada uno se mantiene ligero, barato y enfocado.
En honor a la verdad: varios chats no te dan más capacidad total (es el mismo bolsillo), pero abaratan cada mensaje y evitan que los temas se mezclen.
Cuando un chat se ponga pesado, pídele a Claude un resumen de las decisiones y los pendientes. Pega ese resumen en un chat nuevo y sigue trabajando desde ahí, ligero otra vez.
Si tienes varias preguntas del mismo tema, hazlas todas en un solo mensaje en vez de enviarlas una por una. Menos vueltas, menos peso acumulado.
Guarda en un Proyecto los documentos y el contexto que consultas todo el tiempo: listas de precios, guías de marca, procedimientos. Ese conocimiento queda guardado y no te cobra de nuevo cada vez. Nunca subas el mismo archivo chat tras chat.
Como el reloj de 5 horas arranca con tu primer mensaje, enviar una tarea corta temprano hace que tu reinicio caiga cerca del mediodía. Así tienes dos ventanas frescas completas dentro del día laboral.
Un ejemplo de cómo colocar tu reinicio donde más te conviene.
En honor a la verdad: esto no te da más mensajes. Solo mueve el reinicio al momento del día donde más te sirve.
En Configuración > Uso ves cuánta sesión y cuánta semana te quedan, y cuándo se reinicia cada una.
Deja el trabajo fuerte (análisis con archivos, Research) para justo después de un reinicio.
El muro de 5 horas pasa rápido. El muro semanal es el que de verdad hay que cuidar.